¿Cómo se transporta una pieza de gran dimensión?

Mover una pieza de gran dimensión no solo consiste en subir la pieza a un transporte y enviarse a la obra. Detrás de cada traslado, existen una serie de decisiones para su izaje, acomodo y soporte que permitan asegurarla y transportarla en la forma más eficiente y segura para el cumplimiento de las normas y regulaciones de tránsito tanto federal Nacional como de índole Internacional.


En términos prácticos, la transportación de una pieza sobre dimensionada es una gran responsabilidad para la empresa.



Plan de embarque para piezas de gran dimensión

1. Análisis de peso, dimensiones y centro de gravedad


Todo inicia con la identificación de las piezas que integrarán cada embarque. Se analizan los pesos, dimensiones, formas y la ubicación del centro de gravedad, siendo clave para definir el proceso del tipo de transporte a utilizar, como el proceso de izaje (tipo de grúas) y acomodo de la estructura en la unidad.

2. Selección del tipo de transporte


Una vez analizada el tipo de carga, debe definirse el tipo de transporte. Dependiendo de la pieza o del conjunto a mover, pueden utilizarse plataformas de 3 o varios ejes, tipo extendibles, step decks, semi o low boys, equipos modulares e inclusive embarques por la vía del ferrocarril.

3. Estibaje, apoyos y estabilidad de la carga


Colocada la estructura sobre la unidad, la estabilidad del traslado depende de cómo se resuelva su base de apoyo. Aquí entran la cama y los elementos auxiliares de carga, la madera de apoyo (polines), y cuando hace falta un puntal diagonal que ayude a conservar mejor el balance de la pieza.

4. Aseguramiento y protección de la pieza


Después viene el aseguramiento de la carga. En esta etapa se emplean elementos como cadenas, eslingas o estrobos, según la configuración del embarque, y también se protegen las zonas de contacto para evitar daño por fricción, presión localizada o afectación del recubrimiento.


Esto es especialmente importante en todas las piezas, ya sean sin pintura o pintadas, donde un mal contacto puede dañar la superficie o los bordes durante el traslado. Por eso se utilizan protectores en aristas y zonas sensibles, de forma que la pieza no solo llegue, sino que llegue en buenas condiciones.


No se trata solo de que la estructura quede sobre el transporte, esta debe estar asegurada en forma estable, sin generar contactos inconvenientes ni esfuerzos indeseados durante su trayecto.

5. Definición y estudio de la ruta


Previo al embarque de la estructura sobre dimensionada y según el caso, se debe realizar un estudio de la ruta para identificar los pasos en casetas, carreteras de uno o dos carriles, carga vehicular, puentes a cruzar (capacidad de pesos), horarios, etc. todo en cumplimiento con los reglamentos de tránsito nacionales o internacionales.


Un punto importante es considerar los permisos locales, estatales, federales y/o Internaciones para poder transitar, estos son tramitados por los transportistas, conforme los anchos, largos y/o inclusive alturas especiales, sin embargo, los tiempos de su emisión y costos dependen de cada estado o país. Además, conforme las dimensiones se pueden requerir 1, 2 o varios carros pilotos que acompañen a las unidades por su seguridad.


Finalmente, es importante considerar las normas en el destino final, tales como horarios de ingreso a las ciudades u obras, preavisos de descargas para planear los equipos adecuados y permisos de tránsito locales.

Más que mover una pieza, se trata de definir cómo debe viajar

El transporte de una pieza de gran dimensión requiere planeación desde su salida de planta hasta su llegada a obra. Un buen plan de embarque permite conservar la integridad de la estructura, cumplir con las restricciones aplicables y facilitar las maniobras de descarga y montaje en destino.